martes, 23 de junio de 2015

Hablemos de magia

     En el último Þing que convocó el Jarl de mi clan, se propuso legislar al respecto del sacerdocio. Hasta entonces, nunca nos lo habíamos planteado, simplemente porque, en el caso del clan Fauces de Tormenta, la estructura sacerdotal estaba clara: tenemos una Völva, que se encargaba de la lectura de runas y que, si se diese el caso (gracias a los dioses, aún no ha tenido que hacerlo), se encargaría de los rituales funerarios, y naturalmente yo mismo en mi papel como Goði, diseñando y oficiando las ceremonias estacionales y de paso, así como estudiando y transmitiendo nuestra cultura y valores tradicionales.
     Sin embargo, mi clan no es ajeno a los devenires de su entorno. La fe odinista va tomando fuerza, de modo lento pero seguro, y mucha gente comienza a plantearse una serie de cuestiones que deben tratar de responder por su cuenta con las herramientas de las que puedan disponer, generalmente de la red global y algún que otro texto en inglés o alemán. Esa debería ser tarea para los Goðar de cada kindred/clan, pero aún somos pocos, y la inmensa mayoría tenemos una formación autodidacta, lo que no es necesariamente malo, aunque nos lleva a utilizar una terminología distinta unos de otros, denominando con múltiples términos a un mismo concepto. 
     Uno de los ejemplos más ilustrativos al respecto es, precisamente, el asunto de la magia odinista. Sobre esto hablamos largo y tendido durante el citado Þing, y tal vez una de las mejores cuestiones que se plantearon en la asamblea fue: ¿por qué englobar sacerdotes y usuarios de magia, son acaso lo mismo?, y naturalmente surgieron las clásicas preguntas de "¿Entonces es lo mismo una cosa que la otra?", y dudas por el estilo. Asimismo, constaté que, aunque tod@s hablábamos de lo mismo, usábamos una plétora de términos, latinajos, y palabras sacadas del nórdico antiguo y el alto alemán. Era prioritario unificar conceptos y términos, y así lo hicimos. Descubrí lo enormemente confusos que en ocasiones podemos parecer aquellos que abusamos del idioma de las Eddas y las Sagas (y me incluyo, que conste). De modo que aquí estoy, dispuesto a explicar mi punto de vista sobre el asunto de la magia, porque pienso que, bien explicado, resulta de lo más simple. Allá vamos.
     Como preámbulo, desearía hacer una aclaración sobre sacerdotes y usuarios de magia: los Goðar   NO hacen magia, y ser usuario de magia NO te convierte en Goði. El sacerdote oficia un sacrificio, es decir, pone el mundo natural en contacto con la divinidad, mientras que el usuario de magia interactúa con la divinidad de modo sobrenatural. Así que podríamos decir que el Goði trabaja en la esfera natural, mientras que el usuario de magia lo hace en la esfera sobrenatural. En otro artículo puede que escriba sobre la tarea de los Goðar, pero hoy deseo centrarme exclusivamente en la magia y sus usos. Como reza el título del presente artículo, ¡hablemos de magia!
Los practicantes de magia odinista utilizan a menudo herramientas,
como varitas de tejo o incluso dagas rituales

     Para empezar, distinguiremos las prácticas mágicas en tres grandes grupos bien diferenciados entre sí, con distinta metodología y, en algún caso, requisitos de uso, a saber: magia rúnica, Galðr y Sejðr. Pasaremos a explicarlos a continuación.
     MAGIA RÚNICA. Se trata de la práctica mágica en la que se usan las runas, generalmente el Futhark Antiguo o el Anglosajón, dependiendo de la zona. Atendiendo a sus objetivos y formas de ejecución, dividiremos esta práctica en dos subgrupos:
  • "Adivinación" rúnica. La imagen que tod@s tenemos en mente de un montón de piedrecitas con runas talladas, a través de las cuales alguien puede decirnos lo que nos depara el destino, es el uso más extendido de la magia rúnica. Al contrario de lo que la mayoría piensa, el don de las Nornas no está al alcance de todas las personas: se transmite por línea materna (aunque el don puede manifestarse en ambos sexos, sin desprecio a ningún practicante). Denominamos Völva a la mujer que interpreta las Runas, y Vitki al varón que cumple la misma función.
  • "Trabajo" rúnico (en inglés Runework). A pesar de que no tod@s tengamos el don de la interpretación de los designios de las Nornas, bien es cierto que conocemos el poder mágico de las Runas, y podemos hacer uso de él, grabando o dibujando estos sagrados símbolos en ciertos materiales para lograr diferentes propósitos. Una embarazada que desee un parto menos doloroso se dibujará la runa Berkano en su muñeca; un atleta podría llevar un amuleto de madera con la runa Sowilo para obtener una victoria ansiada; si hemos sido estafados, podríamos grabar una piedra con la runa Fehu invertida para regalársela al estafador y que sus futuros negocios fracasen. Cualquiera puede aprender el uso de las Runas con distintos fines. Otra cosa será encontrar un maestro fiable y adecuado...
El material en que esté fabricado el juego de Runas
también puede influir en su lectura

     GALÐR. Podríamos definir la magia Galðr como la parte de la magia que se ocupa del clásico "encantamiento", es decir, este tipo de magia requiere, para sus diferentes conjuros, del uso de unos determinados ingredientes o herramientas, el recitado, en ocasiones, de fórmulas mágicas, y una gestualidad propia y específica. Cualquiera que aprenda una fórmula Galðr puede usarla, sin más restricción que la del propio conocimiento (quiero decir que, si la conoces, pues la puedes usar, como es lógico).
Dentro de este tipo de magia encuadraríamos el
terrible maleficio nórdico llamado Niðstång

     SEJÐR. Quizás la rama más popular y controvertida de la magia odinista, no se trata más que de nuestro chamanismo, ni más ni menos: el usuario de Sejðr, mediante un trance controlado, abandona su forma física para poder interactuar con los espíritus de su entorno. Al igual que la "adivinación" rúnica, este poder se transmite por vía materna y está más presente en las mujeres: se denomina Sejðkóna a la usuaria de este poder, y Sejðrmáðr al varón. En este caso sí que existe un prejuicio muy extendido entre los odinistas modernos, en la creencia de que un Sejðrmáðr es un individuo afeminado o poco varonil, por hacer gala de una facultad que es casi en exclusiva patrimonio de mujeres, pero se trata de un prejuicio infundado, y voy a explicar por qué: en la antigüedad, nuestros ancestros despreciaban a la figura del Sejðrmáðr simplemente porque para realizar su magia, debía entrar en trance, y un individuo que está fuera de si mismo queda indefenso, algo que nuestros antepasados consideraban una actitud poco masculina. Hoy en día no van a pasar a cuchillo a nuestros chamanes, por lo que no deberían preocuparse, y de paso, deberíamos esforzarnos en hacer pedagogía sobre el asunto y abandonar este tipo de pensamiento retrógrado, que en nada nos favorece. De todas formas, si ya es difícil hallar una verdadera Sejðkóna, aún lo es más toparse con un Sejðrmáðr, así que dudo que este tema genere mucha controversia o debate en un futuro. Dicho ésto, también podemos dividir las prácticas Sejðr en dos subgrupos, atendiendo a la finalidad de su uso:
  • Sejðr espiritual. Se trata del Sejðr más común, en el que el usuario se proyecta de forma espiritual fuera de su cuerpo físico, pudiendo así viajar por los Nueve Mundos e interactuar con diversos entes espirituales, desde el ancestro que acompaña a alguien hasta la Fylgja de alguna persona o un Draugr o un Svartálfar (toda esta terminología es la que vengo aplicando desde que empecé el blog, así que si no se entiende algo, por favor, decídmelo para que os lo aclare, ¿de acuerdo?). El Sejðr espiritual sirve para muchas cosas: preguntar a un difunto sobre algo concreto, saber si los Landvættir de un determinado lugar están complacidos con una ofrenda, o expulsar un Draugr de una casa en la que está molestando.
  • Sejðr "adivinatorio". Como es natural, el Sejðr también puede usarse para que ciertos espíritus (o, en ocasiones, los propios dioses) utilicen el cuerpo físico del chamán y ofrezcan profecías y consejos o visiones. Este tipo de Sejðr es muy específico y requiere una preparación muy dura, pues al margen de haber heredado las aptitudes, hay que curtir la mente para soportar unos trances tan agotadores. A este tipo de Sejðr se le denomina Spå, y a sus usuarios, Spåkóna o Spåmáðr, sean éstos mujer o varón, respectivamente. El trabajo del chamán no se reduce a entrar en trance y transmitir la profecía, sino también a su interpretación en base a su experiencia y conocimiento.
Una Sejðkóna es a la vez una viajera y una guerrera espiritual
(imagen cortesía de Darkyrie)

     Bien, pues ahí lo tenéis. Si he logrado explicarlo correctamente, ya estaréis en condiciones de responder a las dudas más corrientes. Ahí van unos ejemplos:
     -Tengo un amigo que echa las runas, ¿es Sejðrmáðr? Evidentemente, no: es un Vitki.
     -Dibujé en una camiseta un Ægishjálmr, ¿es mágica? Si te la pones sólo cuando necestites infundir temor en tus adversarios, sí: es Galdr.
     -Tiro las runas y ayudo a mis amigos enseñándoles conjuros, ¿soy un Sejðrmáðr? No: en todo caso serás un Vitki con conocimientos de Galdr, pero para ser Sejðrmáðr deberías entrar en trance e interactuar con espíritus, así que si no es el caso, no lo eres.
     -Soy gay y me interesa la magia, ¿puedo ser un Sejðrmáðr? La condición sexual de un individuo no lo predispone para la práctica mágica, y el Sejðr se transmite por vía materna: si tu madre lo es, tú puedes serlo, al margen de tu sexualidad.
     -¿Cualquier Sejðkóna es a la vez Spåkóna? La práctica del Spå es una especialización del Sejðr: no cualquier Sejðkóna es una Spåkóna, aunque todas las practicantes de Spå han empezado practicando Sejðr.
     Como siempre digo, estoy abierto a vuestras preguntas al respecto. Confío en haber sido claro y conciso, aunque reconozco que el tema es bastante farragoso. Estaré gustoso de realizar cuantas explicaciones y aclaraciones sean necesarias.
     ¡Espero veros en el próximo artículo!

jueves, 4 de junio de 2015

¡La conferencia, íntegra!

     Aquí os dejo el enlace a YouTube con la grabación íntegra de la conferencia que di el sábado pasado. Dura una hora y media, así que comprad palomitas y buscad una butaca cómoda... ¡Que lo disfrutéis!
"Odinismo: reviviendo el sendero ancestral"

lunes, 1 de junio de 2015

Una conferencia, un año de pensamientos y una responsabilidad

     Este artículo no tiene un valor didáctico per se, aunque me apetecía compartirlo con tod@s vosotr@s. Tal vez, porque estoy orgulloso de haber trabajado duro para llegar hasta aquí, y ahora tengo la sensación de comenzar a recoger los frutos de ese trabajo. En cualquier caso, este tipo de satisfacciones tan sólo refuerzan mi determinación y el compromiso que adquirí con la fe de nuestros ancestros, hace ya quince años. Vaya por delante que no pretendo parecer prepotente, ni un pedante pagado de sí mismo: tan solo estoy feliz de poder ayudar a la difusión del Odinismo con mi modesta contribución. Pero vayamos al grano.
     El sábado 30 de mayo, fui invitado por la Asociación Raudive de Investigación Paranormal a dar una charla sobre Odinismo en el hermoso pueblo de Huétor Vega. Naturalmente, acepté encantado: me une una amistad sincera con dos miembros de la citada asociación, José Luis y Mari Carmen, que siempre han mostrado un genuino interés por el Odinismo, y consideraron que una conferencia sobre el tema podría resultar atractivo para una audiencia que, a priori, no tendría mucho que ver con este tema. Sin embargo, tanto Jose Luis como yo convinimos en que la idea enriquecería la temática de la serie de charlas que celebran periódicamente, así como la dificultad para dar visibilidad al tema de las religiones nativas, por lo que el beneficio, a todas luces, era recíproco.


Cartel anunciando el evento

     Como se puede ver en el cartel, compartí mesa con Julia Pons, escritora, ilustradora y bloguera, que realizaba una exposición sobre las similitudes entre los extraterrestres y las criaturas feéricas presentes en el acervo popular (que nosotros identificamos con varias entidades semi-divinas, como los Kobold germánicos, o los Landvaettir y los Tomte, entre otros). Esta chica tiene vastos conocimientos en la materia, así que si os interesa el tema, os recomiendo encarecidamente que busquéis sus vídeos de YouTube. En lo que respecta a mi exposición, debo confesar que se trataba de mi primera conferencia pública sobre Odinismo, por lo que estuve hecho un manojo de nervios desde varias semanas antes de la charla. Sin embargo, creo que todo salió a pedir de boca, y aunque la asistencia no fue masiva, sí que fue un auditorio sensible y entregado, a quien nunca me cansaré de agradecer su interés y hasta su mera asistencia, pues competíamos con la final de una competición deportiva y con el inicio de las fiestas en la capital granadina, duros rivales, pero no invencibles. A continuación, os dejo unas cuantas instantáneas del evento.

Así lucía la sala de conferencias


Naturalmente, el Jarl de mi clan vino para darme apoyo, como no podía ser de otro modo...


El inicio de mi exposición


En este punto, estaba comentando el origen del Odinismo


Aquí, trataba el tema del Sejdr, el Galdr y las Runas (la botella a mi derecha era hidromiel)


Posando con José Luis, una mente aguda y un corazón enorme


...Y aquí, con su pareja, Mari Carmen, tan encantadora y simpática como espiritual


Tras mi conferencia, la gente se acercó para intercambiar opiniones


Tras las exposiciones individuales, hicimos un turno conjunto de preguntas


     Siempre es de recibo agradecer este tipo de iniciativas, habida cuenta de la escasez de oportunidades que encontramos quienes pretendemos dar a conocer el Odinismo. Fue una experiencia enriquecedora y muy interesante. Gracias a ella, me vi obligado a crear un guión en el que condensar las principales ideas sobre nuestra fe para ser expuestas en unos cuantos minutos, tarea abrumadora, aunque tremendamente satisfactoria.
     Pero no es el único motivo de satisfacción que ocupa mis pensamientos. Y es que, con los nervios causados por la conferencia casi se me olvida que, el pasado viernes, este blog cumplió un año. Sí, un año ya. Se trataba de mi primera incursión en este tipo de menesteres, y tal vez, a causa de ello, nunca creí posible que, tras un año, haya recibido más de TRES MIL SEISCIENTAS visitas, algo que para mí es extraordinario, y que, naturalmente, debo a todas las personas que se toman la molestia de leer mis artículos. De verdad, os estoy muy agradecido. Me animáis a continuar con este proyecto, y así lo voy a hacer. De todo corazón: gracias.
     Aunque las alegrías no cesan, ya que también debo comentar el hecho de que una organización de ámbito nacional como es el Círculo Odinista de España haya decidido contar conmigo para su proyecto, permitiéndome coordinar e impulsar los proyectos de la organización en el ámbito de Andalucía Oriental, esto comprende las provincias de Almería, Granada, Málaga y Jaén. Para mí es un inmenso honor, y espero estar a la altura de las expectativas de quienes han confiado en mí. 
     Por todos estos motivos, me siento enormemente feliz. Pero ahora toca seguir trabajando con más ahínco, si cabe. La situación es prometedora, según yo lo veo, para que el Odinismo siga tomando impulso y se vaya abriendo paso en nuestra sociedad. Y esa es mi ilusión y objetivo último. 
     ¡Os veo en el próximo artículo!

viernes, 8 de mayo de 2015

EL CLAN HÁVAMÁL EN GRANADA: el recreacionismo educativo y emocionante

     Llevo ya un tiempo sin publicar nada por aquí, y es que últimamente tengo una agenda bastante apretada. Sin embargo, llevaba unos días madurando la idea de compartir con vosotros unas cuantas imágenes que, a buen seguro, os gustarán. 
     Os pondré en situación. Hace menos de un mes, concretamente los días 16, 17 y 18 de abril, tuvo lugar en la hermosa ciudad de Granada la celebración de las II Jornadas de Cultura Vikinga, organizadas por la Universidad de Granada. El año pasado generaron bastante expectación entre los aficionados al tema, y aunque no pude asistir por motivos laborales, supe por los asistentes al evento que mereció la pena de sobra. Como es obvio, me prometí asistir este año. Sin embargo, nuevamente el trabajo y sus complicados horarios me impidieron asistir a las conferencias de los días 16 y 17, jueves y viernes respectivamente: en ellas se trataron diversos temas sobre el mundo vikingo, desde su espiritualidad hasta su cristianización, pasando por sus relaciones comerciales y culturales con otros pueblos o el estudio de los pueblos "pre-vikingos", como los hérulos. Hubo debates, presentaciones y firmas de libros, y varias actividades más. Como ya he contado, me fue imposible ir, aunque, gracias a los dioses, este año el último día resultó ser sábado, y pude asistir, junto a varios miembros de mi clan. Y entre las actividades programadas para ese día, se encontraba una que me interesaba sobremanera: la exhibición recreacionista a cargo del Clan Hávamál, un soberbio grupo recreacionista llegado de tierras catalanas. Si tuviese que definirlos con una palabra, ésta sería, sin duda, simpatía. Haciendo un derroche de buen humor, frescura y cercanía, aunque sin olvidar el rigor histórico ni la seriedad, convirtieron en ameno lo que podía haberse convertido en una pesada exhibición de vestuario y armamento. En fin, supongo que una de las ventajas que tienen los smartphones es que te permiten ir a cualquier sitio con una cámara de fotos medianamente decente, y en este caso concreto, considero que se justifica el aforismo que reza: "una imagen vale más que mil palabras". Así que ahí os dejo unas cuantas, captadas con mi teléfono por Sofía, a quien le agradezco el interés y el buen tino para captar estas bellas instantáneas. Disfrutadlas.






Aquí se observa la escenificación que habían preparado




El público, embelesado, no perdía detalle de las explicaciones


Selección de diversos modelos de cascos escandinavos


Os garantizo que ponerse un gambesón acolchado a mediados de abril en Granada es algo digno de admirar...


Un trono para el Jarl


Exposición de varias armas, y al fondo un hermoso escudo


Otros modelos de escudo (nótese que estos dos han sido ya usados en alguna ocasión...)



Preparándose para la demostración práctica


Al fondo se observa la hermosa tienda de campaña, inspirada en la del barco funerario de Oseberg


Ejemplo de indumentaria femenina de clase alta: obsérvese la profusión de collares y abalorios de ámbar


...Y comienza la demostración


Explicando la técnica del muro de escudos


Algún valiente intentó atravesarlo. Como digo, lo intentó,...


Demostraciones de posiciones de combate



Uso de la lanza en el muro de escudos


Combate por parejas


Ejemplo del uso del hacha danesa


Y, tras la teoría, ¡empiezan los mamporros!


Usando el estilo de combate "del Oeste", pueden luchar sin casco, pues es relativamente seguro


Demostraron sobradamente su veteranía


Otro hermoso lance



Espada y escudo contra hacha danesa


Al rato, decidieron ponerse yelmo para pasar a un estilo de lucha más realista




El conjunto de vestimenta y armamento lucía realmente espectacular



Con este estilo, el combate ganó intensidad y dureza. Una verdadera delicia


     Pues ahí las tenéis. Las fotografías no hacen justicia a la demostración que allí se vivió, os lo puedo garantizar. Pero quería compartirlas, porque pienso que iniciativas como ésta merecen ser publicitadas y apoyadas, porque semejante labor de difusión es encomiable, y aunque supongo que la organización debe ser todo un reto, el buen sabor de boca que deja bien merece el esfuerzo. Mis más sinceras felicitaciones a los organizadores de las Jornadas. Además, sirva este artículo como un pequeño homenaje al estupendo trabajo y buen hacer del Clan Hávamál: sois una inspiración para todos los que soñamos con formar un grupo recreacionista. Seguid así, guerreros.
     Y hasta aquí llegamos hoy, terminando con una recomendación: no os perdáis mi próximo artículo, que publicaré sin duda a principios de junio, y que recogerá una conferencia a la que asistiré. No voy a desvelar más.
     ¡Os veo en el próximo artículo!

domingo, 29 de marzo de 2015

Artesanía y espiritualidad

     Allá por julio, escribí un artículo sobre los artistas y la fe (para quienes no lo hayan leído, adjunto el enlace a continuación: Artistas paganos . Es cortito, lo prometo). Bien, pues he creído oportuno compartir con vosotr@s algunas muestras de arte odinista, realizadas por una hermana de mi clan. Mi intención es doble: por un lado, aportar una ayuda visual a aquellos conceptos de los que siempre hablo; por otro lado, y en la creencia de que estos trabajos son indudablemente hermosos y preñados de sentir odinista, trato de darle algo más de proyección a una artista que, al margen de los lazos espirituales y afectivos que nos unen, merece en mi modesta opinión mostrar sus capacidades y su buen hacer a un público que sepa apreciar el valor y la carga emotiva que destila cualquier icono de nuestra fe. Unas cuantas imágenes dirán más que todo cuanto pueda decir para alabarla: que hablen sus obras, pues.
     Voy a comenzar por el trabajo que realizó con motivo de la pasada festividad de Ostara. Para la ceremonia, existe la tradición en nuestro clan de pintar huevos de gallina y situarlos en el altar. A continuación podréis ver la composición que ideó:



     Nótese la intención de representar la alegría de la primavera y el concepto de renacimiento y calidez. Asimismo, se aprecia el uso de runas, así como el del triskel, en honor a nuestros hermanos celtas. Precisamente en el huevo decorado con este símbolo se pintó otra figura representativa de esta celebración. Os la muestro:


     Efectivamente: el conejo, como metáfora de la fertilidad. Como veis, las orejas son el inicio del resto de nudos que recorren la superficie del huevo. Simpático, ¿no es así?
     He de decir que el altar quedó realmente precioso con la adición de la cestita con huevos decorados. No olvidéis que la tradición de los huevos decorados tiene un origen precristiano, y debemos reivindicarla como propia.
     Pero no sólo hablamos de pintura. Cualquier manifestación artística es susceptible de ayudar a vuestro clan/kindred para reforzar vuestra espiritualidad individual y colectiva. Por poner un ejemplo, os voy a mostrar a continuación un trabajo de talla. Observad:


     Se trata, efectivamente, de un cuerno, pero no de uno para beber, sino para soplar. En nuestras ceremonias, usamos el sonido del cuerno para iniciar el ritual, haciéndolo sonar tres veces, como un modo para avisar a nuestr@s herman@s del inicio de la ceremonia y para llamar a los landvaettir y que compartan el ritual con nosotros. Como veis, la artista consideró adecuado grabar un Vegvísir para guiar hasta el lugar a nuestros ancestros y a los espíritus de la tierra; de igual modo, el símbolo que se observa bajo el Vegvísir ha sido sacado del Galdrabók y sirve para "alejar a las nubes", lo que nuestra artista interpreta como interferencias en el ritual o injerencias externas. Veamos un detalle de uno de los lados del cuerno:


     Aquí se aprecia una serie de runas, que ilustran el nombre del cuerno. En efecto, es importante que aquellos objetos que tengan que ver con la ritualística de modo preeminente tengan un nombre. No olvidéis que nuestros ancestros daban nombres a sus armas y armaduras más preciadas (como la espada Walbunga o la lanza Gungnir), así como a otros objetos cotidianos (el anillo Draupnir o el cuerno Gjállarhorn). Dándoles un nombre propio, damos personalidad a tales objetos, los distinguimos, los dotamos de alma. Reza el antiguo proverbio escandinavo: todo lo que tiene nombre, existe. En el caso de nuestro cuerno ritual, su dueña decidió llamarlo Mjödaugarshórn por motivos sentimentales, y eso es lo que está escrito en antiguo Futhark en su superficie.
     Nuestra artista no sólo ha practicado la talla en hueso, sino también en madera, con una maestría envidiable, como demostró en uno de los objetos más importantes para mi cargo de godhi: estoy hablando del Mjölnir que uso en las ceremonias, y que me regaló el druida del groove celta con el que estamos hermanados. Él lo hizo a mano, y nuestra hermana se encargó de decorarlo. Y el resultado es el que veréis a continuación:


     No hace falta decir más: contar con un artista multidisciplinar en el clan Fauces de Tormenta es una inmensa fortuna y un honor. De todos modos, trabaja en muchos otros campos, y es un auténtico placer seguir la progresión de sus capacidades. Si os ha gustado, y deseáis ver más muestras de su trabajo, o incluso poneros en contacto con ella, os dejo el enlace para la página de Facebook en la que periódicamente muestra ejemplos de su saber hacer: Fiskr Art
     Ahí queda eso. ¿Os ha gustado? En verdad, emociona encontrarse con artistas tan comprometidos con su pueblo y su fe, y me consta que son legión. Gloria y honor a sus nombres y sus obras.
     ¡Os veo en el próximo artículo!

miércoles, 11 de marzo de 2015

TEODISMO: Ortodoxia pagana

     En mi anterior artículo, en el que exponía una serie de definiciones al respecto del paganismo germánico, mencioné de pasada la palabra "Teodismo", identificándola así:
-El grupo minoritario al que he hecho referencia antes es el Teodismo, que es el Odinismo practicado en tierras anglosajonas y que tiene sus particularidades.
     Tal vez pequé de parquedad en esta definición. Creo que este tema merece que nos detengamos un poco para analizarlo de forma un tanto más extensa. Y es que la filosofía teodista tiene una serie de particularidades que merecen ser estudiadas por los odinistas hispanohablantes, para poder formarnos una opinión al respecto del fenómeno teodista, tarea complicada ante la escasez de material en castellano sobre Teodismo. Mis conocimientos al respecto son bastante pobres, pero tal vez sirvan para arrojar un poco de luz sobre esta curiosa manera de vivir la espiritualidad odinista.
     Pero exactamente ¿qué es el Teodismo? Porque si nos ceñimos a la sucinta definición que hice en mi anterior artículo, parecería que estamos hablando de nuestra misma concepción de la fe. Sin embargo, las particularidades del Teodismo son tan marcadas que algunas personas piensan que estamos hablando de otra religión diferente al Odinismo, aunque ambas compartan el mismo panteón. De hecho, son los propios teodistas los que alientan esa separación como un modo de autoafirmación frente al Odinismo practicado, por ejemplo, por la corriente Ásatrú. 
     Pasemos a analizar el Teodismo. Al parecer, el movimiento se originó en torno a 1.976. Su fundador, un enigmático personaje conocido como Gárman Lord, decide ese año escindirse del coven wiccano en el que practicaba una suerte de Wicca nórdica junto con otras personas, y crear una comunidad que practicase un paganismo germánico lo más fiel posible a lo reflejado en los registros históricos. Y es esa determinación por revivir la antigua fe lo que hace único al Teodismo.


 Portada del primer libro escrito por Gárman Lord sobre Teodismo

     Pero ¿no son entonces lo mismo el Odinismo que tod@s conocemos y el Teodismo? Bien, lo cierto es que compartimos numerosos elementos, y antes de hablar de las diferencias, me gustaría enumerar algunos puntos que tenemos en común:
-El más obvio es el culto a los Aesir y a los Vanir, aunque en lugar de utilizar su nomenclatura escandinava, suelen usar el inglés antiguo: por ejemplo, llaman Fréo a Freya, Ing a Frey o Wóden a Odín. Puede parecer algo irrelevante, pero no lo es tanto: luego descubriréis por qué.
-Las dos ramas realizan rituales con ofrendas a los dioses, aunque las ofrendas pueden variar.
-El Teodismo también honra a los ancestros y a los héroes de nuestro pasado.
-El honor es un valor predominante en el Teodismo así como lo es en Ásatrú.
-Los teodistas, como nosotros, estudian el folklore y la Historia para recrear su culto de un modo apropiado.
     Bien, teniendo en cuenta lo expuesto, hay quien podría pensar que estamos hablando de lo mismo cuando nos referimos al Teodismo y a Ásatrú. Así que veamos ahora las diferencias. 

Icono representando a Ing (Frey)

     La principal diferencia entre ambas ramas es que los teodistas se acercan a la religiosidad pagana germánica como una comunidad, y cuando hablo de comunidad me refiero a una unidad comunitaria, y no como un grupo de individuos que rinden culto a los dioses. Es decir, un ásatrúar puede realizar rituales en soledad y desarrollar su espiritualidad de modo individual: por el contrario, no hay teodistas solitarios. Si no eres parte de un Theod ("tribu"), podrás seguir las tradiciones teodistas, pero no serás uno de ellos. De ahí el nombre que recibe la confesión en inglés antiguo, Theodisc Geleafa, que significa "la fe de la tribu". Así pues, hablamos de una fe comunitaria. Los miembros de un Theod se atan unos a otros mediante juramentos y regalos, con lo que se conoce como "red de juramentos". Cuando celebran una ceremonia, el clan como un todo envía a los dioses un único mensaje: en Ásatrú, cada individuo puede mandar su propio "mensaje" a los dioses. 
     En una comunidad odinista "estándar", todos los individuos tienen el mismo estatus sea cual sea su papel en la comunidad: en un thing, todas las voces tienen el mismo peso, y el voto de un gothi vale exactamente igual que el de cualquier otro individuo, incluso en el caso del Jarl, que a pesar de ser la cabeza del clan, no es sino el Primus inter pares ("primero entre iguales"). Esto no es así en el caso del Teodismo. La jerarquía en un Theod es una rígida estructura, en la que existe un líder, que se le supone escogido por los propios dioses, aconsejado en sus decisiones por un consejo consultivo (Witan). Todo el Theod está estratificado por varios rangos: el rango más bajo se llama Céorl (similar al inglés moderno thrall, osea "esclavo"), sometidos al siguiente rango, denominado Thegn (algo así como thane, u "hombre libre"); al señor se le llama Hláford si es varón o Hláfidge si es mujer, aunque en algunas comunidades usan la palabra neutra Ealdorman. Estos rangos o niveles (denominados árungs, traducido como "honores") se determinan de diversas formas: en algunos Theods, es el Ealdorman quien lo determina, en función de los servicios que el individuo preste a la comunidad. En otros, el la comunidad en conjunto quien determina el árung de un individuo. Los sacerdotes o sacerdotisas pueden pertenecer a cualquier árung. La "red de juramentos" que he mencionado algo más arriba funciona del siguiente modo: cada miembro del Theod está juramentado con alguien de mayor nivel social. Asimismo, los miembros de mayor árung tienen el deber de velar por aquellos que se juramentan con ellos. En última instancia, el líder vela por todos. Así pues, vemos que el Teodismo sostiene la teoría de la "comunidad sagrada" frente al "culto del individuo sagrado" que propugna el Ásatrú. El ásatrúar puede conectar con los dioses de forma individual, mientras que el teodista pretende crear y mantener un vínculo entre la divinidad y la comunidad mortal, siendo el líder del Theod el conducto entre los dioses y su comunidad. Debido a esto, se entiende que es muy difícil ascender en la jerarquía de una comunidad, y de igual modo, los teodistas ven los conceptos de igualdad, democracia y libertad individual como algo ajeno a nuestra fe. Por ello, del mismo modo que una comunidad odinista se rige por  las leyes del Thing y del Althing, el Teodismo no tiene tal concepción de equidad asamblearia, pues aunque efectivamente se reúnen para consensuar algunos aspectos organizativos del Theod, los individuos de más bajo rango no tendrían voto (aunque sí opinión y voz), y los votos del Witan y del Ealdorman pesarían más que los de los thanes, por lo que se observa el enorme peso que adquieren los árungs en estas asambleas.
     Como hemos visto, el Teodismo se originó como un movimiento tribalista anglo-sajón, pero actualmente lo forman comunidades descendientes de muchos pueblos europeos, como los frisones o los jutos. Por este motivo, las comunidades teodistas celebran sus ceremonias en el idioma arcaico del pueblo del que son descendientes, como el inglés antiguo o el frisio. En Ásatrú, podemos utilizar el idioma nativo de cada comunidad, aunque algunos puristas introducen términos en nórdico antiguo o alto alemán. 
     En lo referente al aspecto ético, frente a las Nueve Nobles Virtudes ásatrúars, el Teodismo propone el sistema de "Las Tres Wynns": Sabiduría, Generosidad y Honor. Se basan en la "libertad de conciencia" y en una "correcta buena voluntad". Además, el Teodismo practica habitualmente sacrificios de sangre, que no son tan comunes en el Odinismo. 

 Icono representando a Thunor (Thor)

     Así pues, podemos concluir con que la diferencia más notable entre ambas ramas del Odinismo es la siguiente: de igual modo que Ásatrú pretende revivir las antiguas tradiciones en la época actual, el Teodismo pretende reconstruirlas del modo más fiel. El teodista no cree en la igualdad ni en la democracia, sino que pretende seguir a su caudillo, que lo es por voluntad de los dioses; no cree que ofrecer vino, hidromiel o pan en una ceremonia sea digno, sino que se ciñe al término Blót (que significa indistintamente "sacrificio" y "sangre") y sacrifica animales como hace veinte siglos; condena la individualidad en pro de la comunidad; usa el idioma de sus ancestros en los rituales, porque no intenta que el ritual sea comprensible, sino fiel a los celebrados en la Antigüedad.
     He tratado de ser objetivo con la información, pero ha llegado la hora de dar mi opinión al respecto. Y es la siguiente: de igual modo que algunos medios califican la fe odinista como un movimiento "neopagano", yo llamaría al Teodismo un movimiento "retropagano", que busca la pureza sin tener en cuenta su contexto histórico. Tan lícito como cualquier otra rama del paganismo nórdico, puedo estar o no de acuerdo con sus postulados, pero indudablemente hay aspectos del Teodismo que creo que merecen ser tenidos en consideración, puesto que bien entendidos pueden sernos de utilidad a cualquier comunidad pagana que pretenda medrar. Y, naturalmente, abogo desde aquí por el entendimiento entre teodistas y ásatrúars: podemos y debemos entendernos. Cada uno vive la fe a su manera, pero aunque sean ramas distintas, pertenecen al mismo tronco. No incidamos en las diferencias: abundemos en lo que nos une y respetemos nuestros espacios, y de este modo saldremos fortalecidos todos.
     Espero que os haya resultado interesante el tema de hoy. ¡Os espero en el próximo artículo!

viernes, 27 de febrero de 2015

Sobre, "Odinismo", "Ásatrú" y otros confusos términos

     En mis habituales paseos por la red global, en una interminable búsqueda de material odinista, suelo encontrarme a menudo con algunos errores conceptuales, debidos sin duda a la escasa calidad de ciertas traducciones. El problema con las definiciones en esta materia es que resulta complicado (por no decir imposible) buscar una suerte de homogeneidad conceptual: la propia idea atenta contra el individualismo de las distintas comunidades odinistas desperdigadas por el mundo. Para un odinista, la libertad es algo irrenunciable. Y a pesar de nuestras diferencias, todos estamos de acuerdo en ese punto: cada comunidad tiene el derecho de autogestionarse sin depender de poderes superiores (aunque, claro está, sin olvidar la base de solidaridad que sustenta cualquier sentir pagano). Ahora bien, ¿qué sucede cuando un término o práctica "erróneos" se cuelan en el seno de una comunidad? Si todos los miembros lo aceptasen, el error podría asumirse y se correría el riesgo de, por así decirlo, "sentar cátedra". En este punto, hay que incidir en la responsabilidad que tienen los gothar a la hora de asimilar los pilares y entresijos de nuestra fe y saber transmitirlos de un modo claro, sin artificios ni oscurantismos propios de otras prácticas religiosas ajenas a la nuestra.
     ¿Y por qué comento todo esto? Pues porque temo que, tal vez, todos aquellos que tenemos la responsabilidad (bien por vocación, por designio o por ambas cosas) de transmitir las bases de esta fe a nuestras respectivas comunidades, nos perdemos en ciertas disquisiciones supuestamente "elevadas", a mi entender totalmente estériles, y nos olvidamos de que, mientras tanto, los miembros de nuestros clanes/ kindreds se ven expuestos a la sobresaturación informativa de Internet, donde, huelga decirlo, no todo es información veraz, contrastada y cierta. Asimismo, es muy complicado digerir y organizar la escasa información susceptible de ser útil. De este modo, si la gente no comprende algo, suele limitarse a "mirar por Internet", donde encuentran conceptos e ideas de toda índole, y donde parece que, cuando algo se repite mucho, es prueba innegable de que es verdad. 
     Y esto, queridos lectores, no es así de ningún modo. Y no estoy hablando sólo de cuestiones sobre la fe: hablo de política, de música, de amor. Hablo de la vida, en general. No puede valernos la teoría del "cinco millones de consumidores no pueden estar equivocados". Pero esto ya lo traté en un artículo anterior y no voy a extenderme en esto (si os interesa y no lo leísteis o no lo recordáis, aquí os dejo el enlace: REFORZANDO NUESTRA CULTURA, CAPÍTULO 5: No al comercialismo ). 
     Para ir encarrilando este artículo (que ya está bien de divagar), os comentaré una anécdota. El otro día, husmeando en un foro de cuyo nombre no quiero acordarme, leí una pregunta que lanzó alguien que estaba iniciándose en el odinismo, y era algo así como "Entonces, ¿es lo mismo Odinismo y Ásatrú? ¿O hay diferencias?" La pregunta recibió una miríada de respuestas de toda índole. Naturalmente, las había acertadas, pero poniéndonos en los zapatos de la persona que preguntaba, ¿cómo distinguir lo acertado de lo errado? Sin un poco de guía, creo que es imposible. Y si a esto le añadimos la incapacidad de algunos individuos para debatir o simplemente conversar sin usar el insulto o la descalificación personal, creyéndose en posesión de una supuesta "verdad absoluta" que, sinceramente, no creo que exista, el resultado que imagino es que la persona que preguntaba se quedó exactamente igual (en el mejor de los casos), o directamente, aún más confundido. Sea como fuere, seguro que no se llevó una buena imagen de la comunidad odinista.
     Algun@s ya lo habréis adivinado, pero apuntaré que no quise intervenir en aquel diálogo de besugos, porque era imposible llegar a una suerte de consenso. Así que prefiero aportar mi granito de arena desde éste mi acogedor escritorio, donde la máxima es el respeto, y el diálogo su vehículo. Veamos, pues, mi interpretación al respecto de esas palabras que dan nombre a nuestra fe y a las diversas formas de culto que ésta adopta.
 El templo de Uppsala , según Olaus Magnus ("Historia de gentibus septentrionalibus" -1.555-)

     Cuando utilizo el término Odinismo, englobo con él todas las prácticas de recreación del sistema de creencias precristianas nativas de Germania y Escandinavia, y que se extendieron por toda Europa con el paso de los siglos a causa de las migraciones humanas y los intercambios culturales, desde la edad del Bronce en adelante. Ahora bien, debido a nuestra feroz independencia, existen diversas formas de culto que se diferencian claramente, en función de lo que cada comunidad sienta o crea. 
     Por ejemplo, los diferentes cultos en sí se engloban en dos grandes grupos y un tercer grupúsculo, algo más reducido:
-Ásatrú es el más amplio de los tres, caracterizado por el culto predominante a los Aesir sobre los Vanir (que no son menospreciados sino que también son honrados, pero en menor medida).
-Vánatrú sería el caso a la inversa: predomina el culto a los Vanir sobre los Aesir, y se da mayoritariamente en zonas rurales o en comunidades eminentemente agrícolas (por la conexión de los Vanir con la Naturaleza y sus ciclos).
-El grupo minoritario al que he hecho referencia antes es el Teodismo, que es el Odinismo practicado en tierras anglosajonas y que tiene sus particularidades. 
     Esta división, que parece tan simple a primera vista, se enturbia y complica cuando le añadimos conceptos externos al culto en sí. Por poner un ejemplo, existe una división entre la visión que se tiene del alcance de nuestra fe:
-Existe una vertiente universalista, que sostiene que cualquiera puede profesar nuestra fe, sea cual sea su etnia o procedencia.
-De igual modo, tenemos la vertiente "Folkish", que afirma que el Odinismo es una fe "nativa europea" y que debería ser practicada por europeos o descendientes de ellos (no confundir esta concepción con el "supremacismo ario" o Wotanismo, una pervertida versión de la visión Folkish).
     Estas dos concepciones son visiones distintas, pero ¿son visiones enfrentadas? Pues yo opino que no, aunque es bien sabido que, en el terreno de las ideas, el peligro no deriva de la idea, sino de quien la esgrima. Por ejemplo, yo me considero adscrito a la corriente Folkish (por enésima vez, NO soy nazi), y conozco universalistas muy dignos y capaces. Y como siempre digo, si la gente quiere entenderse, al final se entiende (el problema viene cuando no se quiere...). En fin, los debates siempre son enriquecedores, y absolutamente necesarios, pero hay que mostrar respeto y honor, máxime cuando se habla de las creencias más íntimas de un individuo (por favor, ejercitad vuestra empatía).
     Dicho lo cual, creo que mi personal definición de Odinismo ha quedado bien clara. Y entonces, ¿de dónde proviene la confusión? Parece ser que el problema viene del propio término, "Odinismo", formado con el nombre de Odín, señor supremo de los Aesir y los Vanir, y que ha generado confusión en algunos individuos, que han llegado a pensar que el "odinismo" (con minúsculas) correspondería a una especie de culto exclusivo de Odín. Sin embargo, en castellano se ha popularizado este término frente a su sinónimo (que existe, efectivamente), el Etenismo (derivado del inglés Heathen o "Pagano"), que tiene el mismo significado y valor, pero menor difusión. 
     En conclusión, y teniendo los términos básicos meridianamente claros, podemos hacer uso del término que más se adecúe a nuestras circunstancias y gustos personales. Personalmente, voy a seguir usando el término Odinismo para hablar de mi fe. ¿Podría usar otros? Naturalmente. Por ejemplo: Forn Sed ("senda antigua"), o Norsk Sed ("tradición nórdica"). Los conozco, pero no los uso, porque si existe una palabra en castellano, la prefiero a estos términos. No es por nada: simplemente, es que me gusta mi idioma. Y si nos centramos en el castellano, ¿podría usar la palabra Etenismo? Por supuesto, pero, a fuer de ser sincero, me parece un tanto pedante (aunque no tengo nada en contra de su uso, que conste). Así que continuaré usando el término Odinismo como siempre lo he hecho, por su sonoridad y su claridad, por su potencia conceptual y su concisión. 
     Así que, al margen de ser ásatrúar, que lo soy, y de la vertiente folkish, que también lo soy, ante la pregunta "¿Cómo denominas tu fe?" respondo con un sonoro, alegre y rotundo "¡Soy odinista!". Y os animo a hacer lo mismo si estáis de acuerdo conmigo. 
     ¡Os veo en el próximo post!